Engala (Disculpándose)
domingo, noviembre 16, 2008 Edit This 0 Comments »Me detuve frente a la puerta y mil cosas pasaron por mi mente. Luego de estar desaparecida por meses ocupándome de mil vainas, cuando traspasara el portal aquéllas mujeres se me iban a venir encima y me dirían sin dudar de desconsiderada pa'bajo...
Metí la llave en la cerradura, arrugué la cara, me mordí la lengua y despacito la puerta se abrió. Asomé apenas la punta de la nariz, con mi ojito izquierdo inspeccioné un poco y... aparte del silencio denso y la polvareda, la cosa no pintaba tan grave.
Entré y apenas cerré la puerta a mis espaldas, la sonrisa aliviada se me borró de la cara tras un millón de reproches: ¡Bien bello que te quedó! ¡Te desapareces y ni avisas! ¡No dejas ni una nota! ¡Milagro! ¿Y tú todavía sigues viva? ¡Te hacía muerta! ¡Qué bueno que regresaste! ¡Claro, como ya no hay tiempo para uno!
Suspirando y sonriendo de ladito, pude atravesar la cerca de "porqueses" hasta que llegué al teclado, deletreé estas palabras, les pedí disculpas y pude rendirle homenaje a otra gran mujer, que conocí un día de estos, como el burro que tocó la flauta: por casualidad.




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